martes, julio 08, 2008

red activismo

El domingo El País publicaba un artículo en el que se relataba cómo el dueño del local Sidrería Casa Parrondo había expulsado de su local a una pareja de chicas por ser visiblemente lesbianas. El artículo merece mucho la pena porque no se limita a recoger el relato de la pareja sin más, también recopila declaraciones de testigos y apreciaciones impagables del individuo propietario del local que lo autodefinen perfectamente.
Pues bien, desde la publicación de esta noticia y su réplica en sitios como dosmanzanas.com, lavozdeasturias y otros, me ha sorprendido más que gratamente detectar que las reacciones se han producido también en las redes sociales.

En apenas dos días, más de 12 personas se han guardado en 11870 la Sidrería Casa Parrondo empleando etiquetas del estilo "no ir", "homofobia" y "discriminación". En sitios como salir.com dos personas han comentado también negativamente el sitio por los mismos motivos y en facebook ya se ha creado un grupo "yo no voy a Casa Parrondo".



Me estremezco al pensar en que ya nada puede ser igual y que de aquí a nada personajes como los de Casa Parrondo pasarán del bravuconeo y la desfachatez a la vergüenza. De momento, a estos individuos les va a costar sudores lavar su imagen. Cualquier persona que lo busque en google obtendrá como primer resultado la ficha del sitio en 11870 y las opiniones de sus usuarios. Hay tantas formas de activismo...

miércoles, junio 04, 2008

El miedo

Los años pasan, el miedo cambia de formas pero seguimos siendo unas chavalas.

El miedo antes



El miedo ahora


lunes, junio 02, 2008

shift

El País, viernes 30 de mayo de 2008
Me dice L. que cambie "Italia" por "Alemania" y "gitanos" por "judios".

sábado, mayo 31, 2008

quién se lo monta con quién



Desde el 12 de mayo veo a diario el cartel de 300 metros cuadrados de xing. Sólo diré que unx de mis allegados, que desconoce todo esto de las redes sociales y dospuntontismo, me ha dicho que esto ya es demasiado, ¡una red social para saber quién se lo monta con quién, como el meetic y esas cosas!

Viendo esta reacción no estoy segura de que la campaña de Xing sea acertada porque crea confusión y la asocia más a una red de ligoteo que profesional (a pesar de que lo aclare en letra chica).

miércoles, mayo 28, 2008

¿privacidad en twitter?

Twitter permite proteger tus actualizaciones para que sólo puedan leerte las personas que tú quieras que lo hagan. Pero si somos un poco malvadas, que lo somos, podemos ver qué dicen las personas que tienen protegidas sus actualizaciones de una forma tan sencilla que asusta. Cierto que no todo, pero no es admisible el hecho de que un solo twitt que alguien considera privado pueda ser leído desde fuera.

Me di cuenta de esto escuchando lo que la twittisfera dice sobre el site donde trabajo. Sí, somos muchos aquí los que la leemos y escuchamos a diario. A veces hay algún "gorjeo" que te llama la atención y entonces visitas el perfil del twittero en cuestión. Fue en una de esas ocasiones en que di con un perfil que estaba protegido y a cuyo contenido, sin embargo, yo había tenido acceso con aplicaciones que operan sobre twitter. ¿Cómo era esto posible? Enseguida me puse a trastear con estas aplicaciones y me di cuenta de que les daba igual que las actualizaciones estuvieran protegidas. Ellas restreaban los millones y millones de mensajes y los ofrecían sin más.

Las herramientas que he visto son entre otras tweetscan.com, summize.com y quotably.com. Las dos primeras te permiten rastrear todo lo que se ha dicho en la twitisfera sobre un término concreto. La tercera te permite introducir el nombre de cualquier usuario y leer conversaciones que ha mantenido con otros usuarios. Twitter no impide a ninguna de estas tres aplicaciones que no accedan a los perfiles protegidos :-( En quotably por ejemplo puedes poner el nombre de este usuario y leer todas sus conversaciones privadas. Del mismo modo, puedes introducir el nombre del usuario en cuestión en los buscadores de tweetscan y de summize, con idéntico resultado.

Puede que la gente de twitter conozca esta circunstancia, porque cuando proteges tu perfil, bajo el check box un literal te explica "Only let people whom I approve follow my updates. If this is checked, you WILL NOT be on the public timeline." En mi opinión es un literal que, pese a ser correcto porque no dice nada sobre la privacidad, genera una falsa expectativa en el usuario de twitter. Si por un lado se limita a decir que sólo la gente a la que des permiso podrá seguir las actualizaciones que hagas, el usuarios común sobreentiende que se está protegiendo las actualizaciones para que sólo las vea quien quieres.

Contacté con twitter semana y media ha, pero de momento la respuesta es cero. Puede que el error después de todo sea mío por confundir la protección de un perfil con la privacidad.

jueves, mayo 22, 2008

Formas y modos



Me encantan los carteles de la estación de autobuses de Méndez Álvaro, porque leyéndolos pienso que acabo de poner el pie en una ciudad de pistoleros y forajidos. De los cinco consejos que te dan el punto 1 y 2 tienen su aquél, vigila el equipaje y ten a mano los bultos más pequeños, pero ¿y el resto?
3. Si le hacen alguna pregunta, no contesten porque le quieren distraer. Para robarle, se sobreentiende. Atroz, porque no hay escenario en el mundo en el que preguntar pueda llegar a ser una necesidad tan imperiosa.
4. Si tiran monedas u otro objeto delante, no lo recojas. Es más, escúpeles, echa ceniza por encima y baila al hula hula.
5. Si le comentan que tiene una mancha o algún roto en su ropa, no haga caso. Digo yo que depende del roto, ¿no?
En serio, quien redactó estos mensajes tenía de todo en la cabeza menos el propósito de fomentar un clima de confianza en el prójimo. Es más, es difícil redactarlo de una manera que fomente más el miedo y el comportamiento poco ciudadano que ya se respira en estaciones y transporte público madrileño. Hay tantas formas de decir las cosas que algunas elecciones sorprenden.

sábado, mayo 17, 2008

Free fall



Llegar a Lillo fue fácil porque me gustan Los Puntos y porque la señora de al lado me amenizó el viaje con un recorrido detallado por cada una de las ramas de su árbol genealógico (ella era el tronco).
El objetivo era ir a Skydivelillo, a nada del pueblo de Lillo para quitarme el miedo a volar en avión. ¿Cómo? Tirándome en paracaídas. Sí, sí, lo sé, puede ser una medida extrema, pero es que a veces las medidas extremas son las más interesantes. Además, lo extremo es algo que tiene que ver con la frecuencia, ¿no?
Sobre la experiencia sólo diré que no se siente miedo, solamente pánico y puede que algo de terror, pero no cuando se supone que debe sentirse, sino más tarde, una vez todo ha terminado y piensas en ello. Esto es, en el desayuno, camino de la oficina, tomando unas cañas... Cuando estás en el aeroplano a 4.000 metros de altura y con el suelo al fondo como si fuera un trapo hecho a jirones lo cierto es que llega a darte igual ocho que ochenta. Y en el momento del salto o en el casi minuto de caída libre, pues lo mismo.
Cómo decirlo. Cuando ves a siete tíos como castillos felices de estar en la avioneta aquella, comentando los nubarrones del pueblo de al lado y entreabriendo de vez en cuando la puerta, pues una se tranquiliza. Y cuando ya los ves que están contentos y deseosos de saltar y que encima lo hacen antes que tú, pues una se anima e incluso no opone resistencia. Se lo he comentado a varios compañeros diciéndoles que algo así debió de ser el Holocausto, todos somos capaces de todo, pero suena a broma de las de mal gusto y probablemente hasta lo sea.




Salto de Vit

Añadida la muesca al revolver, queda aún por ver si, efectivamente, se fue el miedo a volar en avión, porque ahora puede darse el caso de que me sienta más segura en caída libre que a bordo de una compleja máquina de la que apenas entiendo algo y que encima está tripulada por humanos cuyas pasiones desconozco.
Free fall is motion with no acceleration other than that provided by gravity (wikipedia dixit) y esa ley que la gobierna es fácilmente comprensible y experimentable. Eso tranquiliza a cualquiera.

martes, mayo 06, 2008

reciclaje

Estos días he leído hasta el aburrimiento sobre las redes sociales y el poder del consumidor. Sin embargo no dejo de preguntarme en dónde se queda esa fuerza de diez atmósferas cuando decido comprar un sencillo billete de tren en la principal compañía ferroviaria de este país. Y he llegado a la conclusión de que esa compañía tiene suficientes midiclorianos para soportar cualquier protesta, por devastadora y legitima que sea, porque está del lado oscuro de la Fuerza.

Sin entrar en lo horrible de su web, atención al cliente o funcionamiento de las máquinas de compras de billetes, añadiré al saco roto sólo una duda que lleva ya más de un año asaltándome: ¿para qué compran papeleras de reciclaje si sólo se pone una bolsa?


Dicho esto, creo que, ya sí, puedo dormir tranquila.

martes, abril 15, 2008

Leo que twitter estudia introducir publicidad en sus páginas, que son las páginas de sus usuarios y, de entrada, no me convence la idea, aunque intuya que la ejecutarán hermosa y elegantemente, como casi todo de lo que se hace en las redes sociales. No me convence por lo siguiente: la publicidad, por muy contextual que sea, molesta, sobre todo si se emplaza en la página del perfil de un usuario o en la de noticias (news feed) de un usuario. A menudo nos dicen que se trata de publicidad contextualizada, pero encuentro que un defecto de esta publicidad contextual a la que tienden tanto las redes sociales es que, pese a ser contextual no aporta valor alguno al servicio.

En el caso que reproduzco de facebook, además, me horripila porque no está bien emplazada y se confunde con una notificación más de uno de tus contactos. El literal minúsculo de sponsored es más una disculpa que una justificación de su presencia.



Un reto ahora que todos andan tratando de monetizar los tinglados 2.0 es hacerlo sin molestar al usuario del servicio ni introducir publicidad no solicitada mezclándola sin sentido con los contenidos del servicio.

Por cierto, qué hago hablando de publicidad y servicios, voy a mirarme un buen viajito para desempañarme las plumas aunque sea.

sábado, enero 19, 2008